El grupo Colina
Por Gloria Cano, abogada defensora de las víctimas
En el año 1991 las Fuerza Armadas estaban bajo la jefatura real del asesor
presidencial y jefe de facto del Servicio de Inteligencia Nacional Vladimiro
Montesinos Torres, de tal manera que, toda actividad, plan de operaciones,
operativo de inteligencia, entre otros, debía ser aprobado por el SIN, jefaturado
formalmente por el procesado Julio Rolando Salazar Monroe.
En estas circunstancias, a principios del año 1991, a raíz de la incautación de los
videos donde aparece Abimael Guzmán con su cúpula partidaria, así como de
diversa documentación terrorista, desde el SIN, dirigido como decíamos por el ex
asesor presidencial Vladimiro Montesinos Torres y con la anuencia del alto mando
del ejército, se dispuso la conformación de un equipo de análisis integrado por
gente del SIE (Servicio de Inteligencia del Ejército), del SIN y de la Marina de
Guerra del Perú, haciendo un total de 6 agentes entre los que se encontraban
Santiago Martin Rivas, Fernando Rodríguez Zabalbeascoa y Carlos Pichilingue
Guevara, con el pretexto de que fueran a la DINCOTE a colaborar con el análisis de
la referida documentación, siendo que dicho grupo efectivamente en un primer
momento trabajó en las instalaciones de la DINCOTE, pero luego fue trasladado al
taller de mantenimiento ubicado en el SIN, dotándosele de numeroso personal
subalterno procedente del SIE. Es que en realidad se trataba de un comando
operativo clandestino para "operaciones especiales", que formaba parte de la
política de Estado en la lucha contra el terrorismo y que recibió el nombre de Grupo "Colina" en memoria de un oficial del ejército que fue asesinado por los terroristas en Huánuco. Este grupo era una organización militar, jerarquizada, cuyo fin era eliminar extrajudicialmente a presuntos miembros de las cédulas terroristas.
El Grupo Colina, administrativa y funcionalmente dependía del Servicio de
Inteligencia del Ejército (SIE), jefaturado el año 1991 por Víctor Silva Mendoza,
quien a su vez dependía de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINTE) que
tenía como Director en el año 1991 a Juan Nolberto Rivero Lazo y como Sub
Director a Carlos Indacochea Ballón, en tanto que el año 92 estuvo jefaturada por
Alberto Pinto Cárdenas, teniendo como Sub Director a Víctor Silva Mendoza, siendo
que el SIE debía dar cuenta a la Jefatura del Estado Mayor General del Ejército a
cuya cabeza, para el año 1991, se encontraba el procesado Nicolás de Bari Hermoza Ríos, aunque es de anotar que, por la preponderancia que adquirió el SIN "Colina"terminó como brazo ejecutor de las órdenes de Montesinos; la DINTE, además, proporcionaba el apoyo logístico para el desarrollo de las llamadas operaciones especiales tales como vehículos, armas de fuego, equipos de comunicación entre otros, que se sumaba al apoyo logístico que brindaba el SIE a través de Luis Cubas Portal, jefe de Administración del SIE, contando el grupo con el apoyo de la Jefatura de Frente Interno dirigida por Federico Navarro Pérez, quien además, en el año 1991, en su calidad de analista en el área de subversión, concretamente en el análisis del Comité Regional Metropolitano de Sendero Luminoso, confeccionaba las notas de inteligencia a partir de las cuales se planificaban los operativos del grupo "Colina".
La forma de actuar del grupo era la siguiente: partiendo de la información
previamente recogida a través del personal de inteligencia infiltrado o de sus
colaboradores se elaboraban los planes de operaciones. Posteriormente estos
planes operativos eran aprobados por la DINTE, con participación de la
Comandancia General del Ejército y de acuerdo a las órdenes impartidas por
Vladimiro Montesinos Torres, por supuesto con la aquiescencia del entonces
Presidente de la República quien llegó a oficializar un reconocimiento entre otros, a
los procesados Fernando Rodríguez Zalbabeascoa, Luis Cubas Portal, Santiago
Martin Rivas, Carlos Pichilingue Guevara y Marcos Flores Alvan, so pretexto de sus
eficientes servicios en materia de Seguridad Nacional y defensa de los altos valores
de la democracia.
ESTRUCTURA
La estructura del grupo Colina era la siguiente: la Comandancia del grupo fue
asumida por el entonces Comandante del Ejército Fernando Rodríguez
Zabalbeascoa hasta el año 1992 en que la jefatura es asumida por Federico
Augusto Navarro Pérez; además, el grupo tenía como jefe operativo al entonces
Mayor Santiago Martin Rivas y como jefe administrativo al entonces Mayor Carlos
Eliseo Pichilingue Guevara. A su vez, los agentes operativos integrantes del grupo,
cuyo número oscilaba entre 30 a 40 personas, se encontraban divididos en 3 sub
grupos, al mando de los sub oficiales Julio Chuqui Aguirre, Jesús Antonio Sosa
Saavedra y Wilmer Yarleque Ordinola, siendo que Suppo Sánchez fue designado
como el supervisor de los tres grupos y como tal se encargaba de mantener
informados de todo lo que acontecía a Martin Rivas, Pichilingue Guevara y
Rodríguez Zabalbeascoa. Por su lado, Gabriel Vera Navarrete "Kiko", era el chofer
de Martín Rivas, manejando indistintamente el automóvil, las camionetas Cherokee,
trasladaba a los integrantes del grupo Colina a la playa Tiza, donde se realizaban
los entrenamientos físicos y a otros lugares; Flores Alván se encargaba de redactar
las notas informativas con la información que proporcionaban los agentes de sus
labores de vigilancia y Juan Pampa Quilla, como abogado, estaba encargado de los
aspectos legales del grupo Colina, como de la empresa COMPRANSA "Consultores y
Constructores de Proyectos América Sociedad Anónima", la misma que
coincidentemente tuvo como sus socios fundadores a Carlos Eliseo Pichilingue
Guevara, Juan Rivero Lazo, Fernando Enrique Rodríguez Zabalbeascoa y Santiago
Enrique Martin Rivas, empresa que servía de cubierta del grupo.
Además, eran miembros operativos del grupo "Colina" Nelson Rogelio Carbajal
García, Hugo Coral Goycochea, Angel Arturo Pino Díaz, Fernando Lecca Esquén,
Shirley Sandra Rojas Castro, César Héctor Alvarado Salinas, Héctor Gamarra
Mamani, Jorge Ortíz Mantas, Pablo Andrés Atuncar Cama, Hércules Gómez
Casanova, Carlos Luis Zegarra Ballón, Rolando Javier Montes de Oca, Angel Sauñi
Pomaya, José Alarcón Gonzales, Pedro Manuel Santillán Galdós, José William Tena
Jacinto, Julio Hernán Ramos Álvarez, Luz Iris Chumpitaz Mendoza, Haydee Magda
Terrazas Arroyo, Rosa Ruiz Ríos, Estela Cárdenas Díaz, Isaac Paquillauri Huaytalla,
Juan Vargas Ochochoque, Julio Salazar Correa, Víctor Manuel Hinojosa Sopla, Edgarn Cubas Zapata, Augusto Venegas Cornejo, Artemio Arce Janampa, Albert Velásquez Ascencio, Víctor Lara Arias, Iván Muñoz Solano y Jorge Benites León.
4. Por otro lado, el destacamento Colina era beneficiado con una determinada suma de dinero para gastos operativos y sus miembros recibían una retribución
económica especial adicional a sus remuneraciones que oscilaba entre S/150 a
S/200 soles quincenales, dinero que era entregado con autorización del jefe de
Economía de la DINTE, el entonces mayor Máximo Humberto Caceda Pedemonte.
Casos judicializados
De los casos en que participaron se encuentran actualmente en juicio oral los siguientes
1) BARRIOS ALTOS
Con fecha 03 de Noviembre de 1991 se realizó una actividad social "pollada
bailable" en el Jr. Huanta Nº 840 - Barrios Altos -Lima, la misma que fuera
organizada por Filomeno León León y Manuel Ríos Pérez, inquilinos de los
departamentos N° 101 y 106 de dicho inmueble, siendo que, el agente infiltrado en
las filas terroristas, Douglas Hiver Arteaga Pascual, habría informado que dicha
actividad se desarrollaría por miembros de Sendero Luminoso a fin de obtener
dinero para su organización. Es así como Vladimiro Montesinos Torres y las altas
esferas del Ejército Peruano (Comandancia General del Ejército, Estado Mayor
General del Ejército, DINTE y SIE) aprueban que el grupo "Colina" lleve a cabo el
operativo denominado "Barrios Altos" con el fin de incursionar en la actividad social
y eliminar a los elementos terroristas.
Para llevar a cabo el operativo el destacamento se organizaron en grupos de
contención, protección y aniquilamiento. Primero, mientras se desarrollaba la
actividad social, Shirley Sandra Rojas Castro, Mariela Barreto y otras personas no
identificadas, aparentando ser parejas de enamorados, se constituyeron al lugar de
los hechos y luego de verificar que en el primer piso del inmueble efectivamente se
celebraba la activ idad social informaron a los integrantes del grupo Colina que se
encontraban esperando en los exteriores del lugar.
Es así que, siendo aproximadamente las 22:30 horas, comandados por Santiago
Martin Rivas, llegaron al solar del Jr. Huanta los integrantes del grupo Colina, a
bordo de dos camionetas marca Jeep, modelo Cherokee, rural (cerradas), con lunas polarizadas, sin placa de rodaje, con circulinas y sirenas, vehículos manejados por Gabriel Vera Navarrete y Pedro Suppo Sánchez y armados con pistolas ametralladoras de 9 mm. con silenciadores ingresaron al inmueble, con palabras soeces y amenazándolos con armas de fuego obligaron a las personas que en ese momento se encontraban departiendo que se arrojaran al piso y sin más dispararon en ráfagas contra todos. El resultado fue de quince personas muertas y cuatro gravemente heridas, entre los fallecidos un menor de 14 años de edad.
Posteriormente, perpetrado el asesinato, huyeron a bordo de las camionetas, con
las circulinas encendidas para dejar ver que se trataban de vehículos oficiales y así
evitar una posible persecución, dirigiéndose a la playa La Tiza donde celebraron el
éxito de la operación.
2) EL SANTA
De lo actuado durante la investigación preliminar y la instrucción se tiene que, el
día 01 de mayo de 1992 en la ciudad de Lima se produjo una reunión entre el
procesado Jorge Fung Pineda y sus coprocesados Santiago Martín Rivas, Carlos
Eliseo Pichilingue Guevara quienes estuvieron acompañados por Jesús Antonio Sosa Saavedra y Pedro Guillermo Suppo Sánchez, llegando a concertar el viaje de los integrantes del denominado "Destacamento Colina" al distrito del Santa para
intervenir a un grupo de personas que venía generando inconvenientes a Fung
Pineda, sobre reclamaciones de tierras agrícolas, quien era empresario en dicha
zona y poco tiempo antes, había sufrido un atentado subversivo en su planta
desmotadora de algodón.
Al día siguiente, es decir el 02 de mayo de 1992, aproximadamente a las 00:30
horas, un grupo aproximado de 15 a 25 individuos, vestidos casi la totalidad con
indumentaria militar (pantalones camuflados, chompas negras con cuello Jorge
Chávez, pasamontañas y borceguíes), provistos de armas de largo alcance (fusiles,
metralletas, ametralladoras), de corto alcance (pistolas) y un reflector, entre
quienes había por lo menos una mujer además de un varón vestido con un buzo de
color turquesa con líneas blancas en las mangas, ingresaron a la localidad del
Santa a bordo de cuatro camionetas doble cabina, con lunas polarizadas,
teniéndose además, por versión de testigos, que al intentar cruzar la acequia que
está al ingreso de la zona a través de un puente, una de ellas se ladeó habiendo
tenido que bajar sus ocupantes a desatollarla.
Estos sujetos, que eran de contextura atlética y porte militar, incursionaron
agrupados, en diversos barrios de la localidad del Santa, habiendo contado con el
apoyo de una persona de la zona que les indicaba los domicilios en que debían
intervenir, empezando por el Asentamiento Humano Javier Heraud, luego San
Carlos y finalmente La Huaca, ingresando con violencia a diversos domicilios y a
una bodega de la zona, efectuando pintas subversivas con pintura roja en la parte
frontal de las casas en los barrios en que incursionaron, siendo en estas
circunstancias que algunos de los testigos presenciales lograron identificar al
procesado Santiago Martín Rivas como uno de los que perpetró estos hechos.
4. Como se dijo anteriormente, ingresaron primero al Asentamiento Humano JAVIER HERAUD de donde violentamente secuestraron a Jesús Manfredo Noriega Ríos, luego a SAN CARLOS de donde se llevaron a Carlos Martín Tarazona More, Jorge Luis Tarazona More, Roberto Barrientos Velásquez y Carlos Alberto Barrientos Velásquez, y finalmente a LA HUACA de donde se llevaron a Gilmar Ramiro León Velásquez, Dennis Atilio Castillo Chávez, Federico Coquis Vásquez y a Pedro Pablo López Gonzáles, desconociéndose su paradero en la actualidad.
Asimismo se tiene la versión directa de un testigo e indirecta de otros, que señalan
que en esa misma fecha observaron una o dos camionetas en los linderos del Fundo "La Laguna", propiedad del difunto procesado Fung Pineda, donde sujetos
encapuchados bajaron de dichos carros con personas a las que ejecutaron.
3) PEDRO YAURI
Durante el mes de Junio de 1992, el periodista Pedro Yauri Bustamante, radicaba
en la ciudad de Huacho, desempeñándose como director del programa periodístico
llamado "Punto Final", que diariamente se emitía por la emisora local "Radio
Universal". En este programa radial, el referido periodista propalaba serias criticas
al gobierno del entonces Presidente Alberto Fujimori Fujimori; asimismo, por medio
de una línea telefónica abierta al público, la población expresaba sus opiniones y
hacía denuncias sobre las irregularidades que se producían en esta zona. Un mes antes de su depsarcion Pedro yauri habia denunciado el secuestro y tortura de miembros de la familia Ventocilla por parte del ejercito asrtnado en la base de Antahuaampa, Pedro Yauri junto con integrantes de Comité de derechos humanos de Huacho lograron que el ejercito los pudiera en Libertad. Esta
situación, sumada a los antecedentes por supuesto delito de terrorismo que
registraba el periodista Pedro Yauri Bustamante, justificó al Servicio de Inteligencia
del Ejercito, para que lo considerara como un activista subversivo; por tal razón, se
le encargó al denominado Grupo Colina, la desaparición del citado periodista.
Así, el 23 de junio de 1992, un día después de convocarse a los integrantes del
Grupo Colina, el Jefe del mismo, Mayor EP Santiago Martín Rivas conjuntamente
con algunos integrantes del grupo, como el Mayor EP Carlos Pichilingue Guevara, y
los agentes operativos Hugo Coral Goycochea, Jesús Antonio Sosa Saavedra, Julio
Chuqui Aguirre, Wilmer Yarleque Ordinola, Gabriel Vera Navarrete, Héctor Gamarra
Mamani, Jorge Ortiz Mantas, Fernando Lecca Esquen, Antonio Pretel Damaso,
Ángel Arturo Pino Díaz, Pablo Atuncar Cama, Hércules Gómez Casanova, Carlos
Caballero Zegarra Ballón, Rolando Meneses Montes de Oca, Angel Sauñi Pomaya y
José Alarcón Gonzales, a bordo de dos camionetas, se dirigieron a la ciudad de
Huacho, portando cada uno, armas de fuego (ametralladoras HK, fusiles
automáticos y granadas de guerra), pasamontañas, cal y palas. Antes de llegar a
Huacho, se desviaron cerca a una playa de la zona; en este lugar, el Mayor EP
Santiago Martín Rivas detalla y distribuye el trabajo que debían realizar los demás
agentes, disponiendo que un subgrupo se dirigiera al domicilio de Pedro Yauri
Bustamante, con la finalidad de secuestrarlo y conducirlo a la citada playa; el
referido subgrupo estuvo conformado por Carlos Pichilingue Guevara, Julio Chuqui
Aguirre, Pablo Atuncar Cama, Jorge Enrique Ortiz Mantas, Gabriel Vera Navarrete,
Antonio Pretel Damaso y José Alarcón Gonzales.
El citado subgrupo, portando armas de fuego y a bordo de una camioneta, llegó a
la Plaza de Armas de Huacho el día 24 de junio de 1992, a las 02.00 horas,
aproximadamente, estacionándose frente al domicilio del periodista, ubicada en el
avenida Sáenz Peña Nº 279. Inmediatamente de descender del vehículo, tocaron la
puerta del inmueble colindante, en el que funcionaba el "Casino Huacho", y luego
de amenazar a su vigilante José Luis Cavero Huallanay, subieron hasta el segundo
piso; desde este nivel se deslizaron hacia el pasadizo de acceso a la habitación de
Pedro Yauri Bustamante, quien se encontraba descansando en compañía su padre
Anastasio Yauri Leandro. Ingresaron violentamente a dicho ambiente, les
solicitaron sus documentos personales y, después de golpear y maniatar a Yauri
Leandro, sacaron al mencionado periodista y lo condujeron a la referida playa,
donde los había estado esperando el Mayor Santiago Martín Rivas y el resto de los
integrantes del Grupo Colina; estando en la playa, el periodista Pedro Yauri
Bustamante, fue interrogado sobre las direcciones y las personas vinculadas con
organizaciones terroristas, siendo obligado también, a seguir cavando un agujero
en la arena que habían empezado los miembros del grupo; y ante la negativa de
declarar, por orden de Martín Rivas, el agente Jorge Ortiz Mantas disparó en la
cabeza del periodista, ocasionándole la muerte; subsiguientemente, enterraron el
cadáver en el hoyo, para después retornar a Lima, dirigiéndose la vivienda del
agente Nelson Carbajal García, conocida como "La Ferretería".
D)SECUESTRO Y EJECUCIÓN DE NUEVE ESTUDIANTES Y UN PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACIÓN "ENRIQUE GUZMÁN Y
VALLE" - LA CANTUTA
En mayo de 1991, luego de una accidentada visita del ex Presidente Alberto
Fujimori Fujimori a la Universidad Nacional de Educación "Enrique Guzmán y Valle"
- La Cantuta, se ordenó a la División de Fuerzas Especiales del Ejército Peruano
(DIFFEE) la creación de una Base Militar de Acción Cívica en la citada Universidad,
siendo Comandante General de la DIFFEE, el General Cesar Ramal Pesantes,
teniendo como funciones el despintado de las paredes de la Universidad, así como
el restablecimiento de las actividades académicas de manera normal, evitando
acciones en pro de grupos subversivos como Sendero Luminoso y el MRTA,
acciones que incluían el control de ingreso de profesores, alumnos y terceros
ajenos a la Universidad.
Posteriormente, en 1992, siendo Jefe de la División de Fuerzas Especiales, el
General Luis Pérez Documet, su oficial de Inteligencia y Contrainteligencia, el
Coronel Julio Alberto Rodríguez Córdova, y Director de Inteligencia del Ejército, el
General Juan Nolberto Rivero Lazo, a través del Servicio de Inteligencia del
Ejército, a cargo del Coronel Alberto Segundo Pinto Cárdenas y el Director Nacional
de Informaciones del SIN, Coronel Enrique Oliveros Pérez, se dispuso la infiltración
de agentes de inteligencia en la Universidad Nacional de Educación "Enrique
Guzmán y Valle" - La Cantuta, con la finalidad de detectar, identificar y ubicar a
estudiantes o docentes que podrían pertenecer a los movimientos subversivos de
"Sendero Luminoso" o del "MRTA", en esta tarea, estuvieron involucrados, entre
otros, Carlos Caballero Zegarra Ballón, Luz Chumpitaz Mendoza, José William Tena
Jacinto, María Magdalena Acevedo Sánchez e Isabel Alicia Barboza Bautista.
Simultáneamente, la labor de estos agentes de inteligencia encubiertos también era realizada por el personal de tropa y los oficiales a cargo de la Base de Acción Cívica del Ejército, como el Teniente Aquilino Portella Nuñez, los mismos que a través del desarrollo de sus labores diarias y a sus amistades con algunos estudiantes obtenían información sobre personas presuntamente vinculadas con los grupos subversivos de Sendero Luminoso y del MRTA.
Las actividades de inteligencia se desarrollaron con normalidad, hasta el 17 de julio
de 1992, fecha en que el General Juan Nolberto Rivero Lazo, se comunica con el
General Luis Pérez Documet, para comunicarle que por orden del Comandante
General del Ejército, Nicolás de Bari Hermoza Ríos, se haría una incursión en la
Universidad Nacional de Educación "Enrique Guzmán y Valle", a través de un grupo
especial del Ejército, para ello debía ordenar al Jefe de la Base de Acción Cívica de
la UNE - "La Cantuta", se brinde las facilidades de ingreso necesarias y se otorguen
las seguridades del caso.
En esas circunstancias, el General Luis Pérez Documet, a través del Coronel Julio
Alberto Rodríguez Córdova, se comunica con el Comandante General del Batallón de Infantería Paracaidistas Nº 39, Comandante Carlos Miranda Balarezo,
transmitiéndole la orden dispuesta por la Comandancia General, y dispone que uno
de los oficiales que haya laborado en la Base de Acción Cívica y con mejores
relaciones sirva de enlace entre el grupo especial y la Base Militar ubicada en la
Universidad, precisándole que el Jefe del mencionado grupo operativo, iría a
recoger al oficial designado.
Así pues, el Comandante Miranda Balarezo, dispone que el teniente Aquilino
Portella Nuñez, quien en esos momentos estaba a cargo del Servicio de Guardia del
Cuartel "La Pólvora", sea el oficial para la misión indicada, es por ello que es
relevado del servicio por el Capitán Juan Alberto Berteti Carazas; siendo las 22:00
horas aproximadamente, llega al Cuartel "La Pólvora", el Jefe Operativo del Grupo
Especial, identificándose como el Mayor Santiago Martin Rivas, luego de lo cual a
bordo de un automóvil Toyota se dirigen a la Universidad La Cantuta por la
Autopista Ramiro Prialé.
El 18 de julio de 1992, en horas de la madrugada, el denominado Grupo Colina,
contando con las facilidades de ingreso del Teniente José Adolfo Velarde Astete,
Jefe de la Base de Acción Militar de la UNE - La Cantuta, a bordo de dos camionetas pick up ingresa a las instalaciones de la citada Universidad, organizados en varios grupos, todos ellos encapuchados y portando armas de fuego con silenciadores, se dirigen a la residencia de los estudiantes varones y de las mujeres, siendo en estas circunstancias que luego de ingresar a las mencionadas residencias, proceden a sacar de sus dormitorios a los estudiantes, y mediante una lista empiezan a llamar a algunos de ellos, siendo separados en la residencia de varones los estudiantes Robert Teodoro Espinoza, Marcelino Rosales Cárdenas, Juan Mariños Figueroa, Felipe Flores Chipana, Luis Enrique Ortiz Perea, Richard Amaro Cóndor y Heráclides Pablo Meza; en tanto que en la residencia de mujeres separaron a las estudiantes Norma Espinoza Ochoa, Bertila Lozano Torres y Dora Oyague Fierro; sin embargo, cuando las habían ubicado en una de las camionetas, los efectivos militares liberan a la estudiante Norma Espinoza Ochoa. Simultáneamente a lo ocurrido en las residencias estudiantiles, uno de los grupos operativos se dirige al domicilio del profesor Hugo Muñoz Sánchez, ubicado en la residencia de docentes de la UNE - "La Cantuta", a quien lo intervienen ante la impotencia de su esposa Antonia Pérez Velásquez y sus vecinos Octavio Mejía Martel y su esposa Rosa de Paz Sepúlveda, conduciéndolo a una de las camionetas pick up.
Luego de la intervención, procedieron a llevarse a los intervenidos en las
camionetas pick up indicadas, y cuando se encontraban por el Km. 1.5 de la
Autopista Ramiro Prialé, en los terrenos de propiedad de SEDAPAL, detienen los
autos bajando a los detenidos, dándoles muerte en el acto, procediendo a
enterrarlos e incinerarlos en dicho lugar; sin embargo, posteriormente, cuando otro
grupo verifica la forma en que se habían desaparecido las huellas, informan que los
cadáveres no estaban adecuadamente enterrados, por lo que, proceden a retirar
algunos cadáveres, llevándoselos con destino a un lugar denominado Quebrada de
Chavilca en el distrito de Cieneguilla, donde finalmente son dejados sus restos.
El mismo 18 de julio de 1992, los medios de prensa informan sobre la intervención
militar a la Universidad Nacional "La Cantuta" y la detención de los nueve
estudiantes y un profesor de la citada casa de estudios, iniciándose las acciones
legales de los familiares de los intervenidos con la intención de conocer su paradero y las razones de su aprehensión, sin resultados positivos.
Casi un año después de los sucesos en la Universidad Nacional de Educación
"Enrique Guzmán y Valle" - La Cantuta; el 08 de julio de 1993, el director de la
Revista "SI", Ricardo Uceda, comunica a las autoridades el hallazgo de fosas
clandestinas en el lugar denominado la "Quebrada de Chavilca" en el Distrito de
Cieneguilla, y pone a disposición de las mismas un mapa y un sobre conteniendo
restos óseos quemados que le fueran entregados por una persona cuyo nombre no
quiso revelar, el mismo que indicó que en dicho lugar habían sido enterrados
algunos cuerpos que correspondían a los secuestrados en la UNE - La Cantuta;
procediéndose a realizar las excavaciones respectivas en cuatro fosas, logrando
encontrar diversos fragmentos de huesos y cabellos humanos, cartuchos, cal, llaves
y fragmentos de telas y papel, todas estas muestras, algunas con efectos por acción del calor, fueron entregadas a la Morgue Central de Lima y a la División de
Criminalística de la Policía Nacional del Perú para los exámenes correspondientes.
Posteriormente, el 02 de noviembre de 1993, el señor Ricardo Uceda, hace de conocimiento del Ministerio Público, que en el Km. 1.5 de la Autopista Ramiro Prialé
en Huachipa, se encontrarían enterrados otros de los cadáveres pertenecientes a
los secuestrados en la UNE - La Cantuta, por lo que se procedieron a realizar las
excavaciones pertinentes, encontrando diversos huesos humanos, inclusive un cadáver incompleto, cabellos, proyectiles, casquillos de fal, fragmentos de papel,
restos de ropa, entre otros que fueron remitidos a la Morgue Central de Lima y a la
División de Criminalística de la Policía Nacional del Perú.
Terminadas las pericias criminalísticas respectivas, las inspecciones oculares y
constataciones en las residencias de los estudiantes de la UNE - La Cantuta, se logró establecer que los cuerpos hallados correspondían a las características físicas
de algunos de los estudiantes intervenidos en "La Cantuta" y al profesor Hugo
Muñoz Sánchez, en el caso del estudiante Luis Enrique Ortiz Perea, su cadáver fue
reconocido por su hermana Gisela Ortiz Perea, en tanto que los familiares de los
estudiantes Edgar Robert Teodoro, Heráclides Pablo Meza, Juan Mariños Figueroa y
Robert Armando Amaro Cóndor, fueron identificados por algunas de sus pertenencias y objetos personales encontrados en las fosas de Huachipa y Cieneguilla.
Otros casos que aun están para formalizar denuncia son:
CASO CARAQUEÑO ( 6 victimas) ejecución extrajudicial 29 de enero 1992 Pativilca
CASO FAMILIA RODRIGUEZ ( 6 victimas), ejecución extrajudicial 24 enero de 1992 Huaura.
CASO FAMILIA VENTOCILLA ( 7 vicitmas) ejecución extrajudicial 24 de junio de 1992 Huaura.
Santiago Fortunato Gomez Palomino, Desaparición forzada 9 de julio de 1992, LIma